Una explicación clara de las herramientas de la épica de diabetes tipo 1. Todo es informativo y orientativo. La pauta la fija siempre tu médico.
La unidad con la que se cuenta el plato. Una ración equivale a diez gramos de hidratos de carbono. Buscas o fotografías lo que vas a comer y la app suma las raciones de todo el plato.
Los alimentos sin apenas hidratos, como el aceite o la mayoría de verduras y proteínas, los puedes marcar como libres para que no cuenten en el total. Así el número que ves es el que de verdad importa para tu insulina.
Fuente única de cálculo. Una ración siempre son diez gramos de hidratos.
Antes de cada comida anotas tu glucosa y de dónde viene: sensor, glucómetro o medida manual. Refleja el protocolo real, el sensor por defecto y el glucómetro para confirmar.
Cuando el sensor marca fuera de rango, la app te recuerda confirmarlo con un pinchazo antes de calcular nada. No conecta con ninguna API de sensores, el dato lo introduces tú.
Puedes fijar tu fuente habitual para que venga preseleccionada.
La app aplica tu pauta y te muestra los clicks orientativos de cada comida. Puede usar la tabla por rangos de glucemia o el cálculo por ratio: las raciones por tu ratio de insulina, más la corrección según tu objetivo de glucosa y tu factor de sensibilidad.
El cálculo corre siempre en el servidor con tu pauta guardada. El móvil nunca calcula ni propone una dosis. Si tu glucemia cae fuera de los rangos configurados, la app lo marca como incompleto en vez de inventar un número.
La guía visual del hospital: la mitad del plato de verdura, un cuarto de proteína y un cuarto de hidratos, y cierras con una fruta o un yogur. Es una referencia aproximada, no una regla estricta.
La app compara tu plato con esa proporción y te avisa con frases suaves cuando te falta verdura o sobran hidratos. Lo que manda siguen siendo las raciones.
No altera tus raciones objetivo ni el límite de índice glucémico alto.
La app mira el plato completo y suma las raciones de hidratos de índice glucémico alto. Si el riesgo es medio o alto, te avisa. Si además casi no hay grasa ni proteína, te da un consejo educativo para suavizar la subida.
Es una orientación para que entiendas qué sube más la glucosa. Nunca promete un valor de curva ni una dosis.
Los alimentos libres no cuentan para este aviso.
Báscula, calculadora y libreta en una sola pantalla. Pesas el alimento, tecleas los gramos que marca la báscula y la app te da las raciones de hidratos al instante. Vas sumando y al final lo guardas en la libreta del día.
Tiene atajos de porciones habituales y de alimentos recientes para ir aún más rápido. Desde aquí también puedes pasar al cálculo de insulina orientativa.
Lo que guardas queda en tu libreta para consultarlo en el historial.
Genera un plan de cinco comidas durante siete días respetando tus raciones objetivo, priorizando la verdura, limitando el índice glucémico alto y siguiendo la estructura de plato. La insulina orientativa de cada comida la calcula el mismo motor del servidor.
A partir del plan arma una lista de la compra que suma los gramos por alimento y descuenta lo que ya tienes en la despensa.
Pensado para reducir la carga mental de planificar cada día.
La app registra y organiza lo que va pasando durante el día. Nunca recomienda cuánto corregir, cuánta basal ponerte ni cuánto ejercicio hacer.
La insulina basal puede variar de un día a otro. La app solo registra la que tú decides ponerte y, si es distinta de tu pauta, te lo dice de forma neutra para que lo comentes con tu médico.
Registras las medidas y correcciones que haces fuera de las comidas, como una bajada que resuelves con azúcar o una subida con ejercicio y agua. Quedan en una línea temporal del día.
Te pide el peso cada cierto tiempo, también por email si quieres. Ante un cambio importante te sugiere revisar la pauta con tu médico. Nunca la modifica.
Fotografías el plato ya preparado y la app estima los alimentos y sus gramos, que tú ajustas antes de confirmar. También lee etiquetas y códigos de barras. La foto se procesa en memoria y no se guarda.
Pensado para una madre o un padre que gestiona la diabetes de un menor a su cargo. Marcas que los datos son de un menor y le pones un alias. La app cambia el lenguaje, por ejemplo, glucemia de Leo antes de comer.
Solo se pide el alias. No se piden fecha de nacimiento ni datos identificativos del menor, por minimización de datos. El adulto consiente como titular de la patria potestad o tutela.
Eat Plan nunca propone ni cambia tu pauta. Aplica la aritmética de lo que tu médico ya te indicó y te ayuda a registrarlo y entenderlo.